viernes, 19 de diciembre de 2014

Un testimonio de amor.


No sé quien soy cuando pienso en ti y ojala que lo recordara para poderlo decir mirándote a los ojos cada vez que te veo. Cubrirme de alegría es lo mejor que me sale en tu compañía pero a veces es tanto vacio que no sé si vivir así es lo que quiero. No es fácil arreglar este enredo pues al intentarlo sólo logro aturdirme y las lágrimas corren por mi rostro ya pálido y cansado.


Asimismo, en esta noche en una de las tantas sin poder dormir… extraño las charlas contigo, pensar en la locura que sería estar juntos, las malas caras de los demás, extraño también mi sonrisa sincera, tus palabras rígidas con un toque de locura, tu compañía, ese ser sencillo, guapo y hostil en el que te conviertes cuando de todos te olvidas.


Eres todo lo que mi vida pide, pero no te puedo tener, mi ser es oscuro… está dañado. Enfrentarme a eso es algo con lo que no puedo lidiar aún, alcanzo a soñar con un final feliz pero es solo eso imaginar una vida juntos.

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